Poemas

 

LUNA DE SANGRE

 

Hoy fue el rojo
Sobre el nácar celeste
Hoy los poetas tuvieron que limpiar la sangre de las espaldas
De sus musas
Descalzas y arreboladas muchachas nicas
Que sorben la pólvora
En las aceras

Hoy fue el mármol enriquecido con la furia de las balas
La luna de sangre más larga
La lucha terca del signo
La maldita avaricia que destruye las barracas
Desarmadas

Hoy te pensé
Errática y firme como me conoces
A veces minúscula
Y gris
Un pétalo acaso
Nunca flor
A veces oscura como una casa abandonada
Y pensé en todas las noches que no viviremos
Todas las caricias imaginarias
Todas las palabras sin rostro

Imaginé tu voz
En medio de la lectura matutina del diario
Cuando los titulares rocen el pan
Y se envuelvan en la caracola humeante del café
Recordándome
Que nada perdura
Ni este instante
Ni la luna en su traición con la blancura
Ni siquiera este anhelo de verso
Tan solo se acicala el deseo
Para esperar tu voz
Deslizándose
En las rajaduras de un mármol sediento

Y pensé
En esa chica tan pura que yace muerta
Imperfección de cadáver
Podría ser sirena
Podría ser un deseo escondido en tu equipaje
En su cuerpo todavía hay un tejido que late
Algo de conciencia en su rostro
Nos recuerda
Que alguna vez tuvo madre

Tengo fiebre, amor
Soy un tulipán que arde en un trópico inconexo con mis sueños
Soy una cometa enredada en un ciprés de un cuento
Soy
Esa materia que rehaces con palabras cada vez que escribes
Una punzada en el aire
Un aliento fresco en otoño
Quizás
Un secreto epíteto de tu melancolía

Yo solía ser un tren
Y atravesaba los marcos de las fotografías
Y podía ser mejor que las huellas
Que dejó la guerra fría en la piel de mis padres

Ahora me detengo
Y pendo del risco de un fonema
De la tersura del líquen
Del riel suspendido en ese abismo que conoces
Pendo del silencio en una lluvia de estruendos
Y ya no seré más
Sino alguien
Que encontró la brecha en la noche
En su paréntesis de sombras
Emulé el preámbulo de un adulterio
Pero estamos locos si creemos en
El fuego
Estamos jodidos
Si pensamos que Ícaro podía volar
Y sobrevivir al
Miedo

Hay veces en que me encuentro dormida en las esquinas
Persiguiendo la fiebre de mis ancestros en mi propia médula
Hay veces en que insisto en cantar
Y ser flexible
Como el barniz de las promesas
Mas estoy de este lado
Me enseñaron a manejar los cubiertos
Y te juro que me cuesta ensuciarme los dedos

Agradezco tu voz despertando mis párpados
Esta voz que veo
Y que huele
A pomarosa
Y a la palabra vainilla
Escarbo un agujero en el medio del patio
Y sumerjo allí
Una lágrima rota

Mira la luna que nace en esta noche iluminada de vísceras
Una noche de besos inexistentes
De infinitos adioses de amantes que no pudieron darse
Hay un laberinto que termina en mis huesos
Escribe un poema para mí, poeta
Y repártelo a esos muchachos
Que no amanecerán
En lunas ni en soles como los nuestros

 

 

UNA GOTA DE AGUA

Una gota de agua
Inicia
Su camino
En tu cuello

Recorre el espacio
Vía láctea
Desde el corpiño a la pupila
De tu vientre
Se divide
Tras fagocitosis

Fortalecida sigue
Y ya no sé si es sudor o néctar
O la misma gota
Bebida por mis labios
Cuando de rodillas frente a ti
Rezo

 

INSTANTE

Regresa
A través de
Los campos minados
El frío como distancia
La ausencia
El pánico al pasado
Regresa
Decide
Que el amor se hace
Ahora
No mañana
Ni más tarde
Tenemos un instante
Regresa

 

MUTIS PROFUNDO

Vamos a llenarnos de haches
A callar el susurro de las caracolas
Abracemos el sol en las piedras
Descifra conmigo el eco
Hasta estrangularlo

Todavía es tiempo
De arrullar amapolas
Y estremecer las noches
Que la desesperanza
Escape por la ventana
Vamos a embriagarnos de haches

Enmudezcamos la palabra
En el umbral de la boca
Pero silencio
Amor
Que no escuche el viento
Nuestro himno colmado de secretos

 

CARICIA

Mariposas al vuelo vistieron la brisa
Murmullo de dedos convertido en fuego
Tu cuerpo mi cuerpo
Concierto de cuerdas vibrando
En el tiempo

 

EL SER Y LA NADA

Soy ahora
Aquello
Que no fui
Mañana
Quizás
Otra
En tu vida
La existencia
Liberada

 

PASE

Salgo de mi cabeza
Y me pongo a mirar
Al mundo
Completamente en silencio
Llego hasta el umbral
De tu vida
Y le pido al viento
Sus canciones
Me convierto en ave
Y volando
Me encuentro ensartando ilusiones
Te encierro en mis huesos
Vigilo tu sueño
Desde mis párpados
Y procuro
No resultar demasiado insípida
Cuando me canso de esperar
Tus pasos
Te veo recorrer la acera de enfrente
Y no digo nada
No pienso nada
Me asusto de repente con la cara del mundo
Y vuelvo a entrar a mi cabeza

 

AJENA

Llegarás
Te apetecerá morderme la cintura
Quemarme el silencio
Intentarás tatuar en mis hombros la pesadilla
Que te otorgó el desierto
Pensarás que lo logras
Sobre todo
Porque el viento se ha escurrido de tu mano
Porque mi cintura está dulce como otrora
Y mi silencio está quemado como un llano
Pero no te equivoques
No grites
No llores
Porque ahora soy esta que amas
Pero que no conoces

 

 

Ela Urriola, La nieve sobre la arena.
Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró 2014.